Ensayos a Capella
jueves, 28 de mayo de 2026
Racial dominance in the Nile's Delta
Dominancia racial en el Delta del Nilo
domingo, 26 de abril de 2026
Which race would be dominant in Egypt in 4500 BCE?
4,500 years ago, when the Great Pyramid of Giza was built in Egypt, temperatures were not very different from today. In the spring, temperatures could reach 40°C (104°F), and up to 45°C (113°F) in the summer.
Let’s say three camps are established near the Nile. Each has 100 people. Everyone has the same physical condition: 54% women and 46% men, all of the same age. For one year, they will build a village with defenses and weapons using the technology of that era. After one year, they will compete for resources such as wood, water, and food.
In the first village, there are white Europeans with light eyes and blonde hair. In the second village, there are Mediterraneans with curly black hair, brown eyes, and tanned skin. In the third village, there are Black Africans.
After 3 years, which village will be the dominant one?
The Gemini AI said this:
Determining which group would be "dominant" after three years under the conditions of Ancient Egypt (specifically during the construction of the Great Pyramid) depends less on visual genetics and much more on physiological adaptation to extreme heat and knowledge of the environment.
Here is an analysis based on thermoregulation and survival in arid climates:
1. The Biological Factor: Thermoregulation and UV
The main enemy in this scenario is not the other group, but the sun and the 45°C dry heat.
- Village 1 (Northern Europe): This group faces the greatest biological disadvantage. Fair skin has less melanin, which drastically increases the risk of severe sunburn and heat exhaustion in a high-UV environment. Constant thermal stress would reduce their daily productivity and combat capability.
- Village 2 (Mediterraneans): They possess an intermediate adaptation. Their skin has moderate natural protection against the sun and, historically, these populations are more accustomed to hot, dry climates, which would facilitate their resilience during workdays.
- Village 3 (Sub-Saharan Africans): They have the highest initial adaptive advantage. High melanin density protects against cellular damage from the sun, and certain physical structures (such as longer limbs and leaner builds) are evolutionarily efficient for dissipating body heat.
2. The Economy of Resources
The success of a village in Egypt 4,500 years ago depended on two critical factors: the Nile and logistics.
- The Nile: Dominance is not achieved with weapons alone, but through the control of irrigation channels. The group that best understands the Nile's flood cycle to secure food will have the strategic advantage.
- Technology of the Era: Using tools made of copper, stone, and wood requires immense physical exertion. The group that suffers fewer casualties from heatstroke or climate-related illnesses will maintain a superior workforce.
3. Conclusion: Who would be dominant?
In the short term (3 years), Village 3 (Africans) or Village 2 (Mediterraneans) would have the highest probability of success.
- Environmental Resilience: Groups with adaptations for hot climates would maintain higher rates of health and energy. Village 1 would likely lose many members to premature skin damage (long-term), severe dehydration, or infections resulting from sunburns in an environment without modern medicine.
- Maintaining Strength: If everyone starts with the same technology, the winner is whoever manages their human capital best. A healthy population can build stronger defenses and manufacture more weapons in less time.
- Final Result: It is highly probable that Village 3 would have the initial physical and logistical advantage, closely followed by Village 2. Village 1 would be forced to adopt a nocturnal lifestyle or take refuge underground to survive, limiting their capacity for expansion and competition for resources.
Copilot declined to comment.
Qué raza sería dominante en Egipto del año 4500ac?
jueves, 23 de enero de 2025
Siempre fui budista y no lo sabía
Siempre fui budista y no lo sabía
Así mismo, siempre quise estar en control de mi vida, como
todos en este mundo, pero por estar apegado a falsos conceptos, desconocía que
cientos, sino miles, de ancestros en Asia, ya habían descrito mi forma de
pensar. De haberlo sabido antes, hubiese
aprovechado todos los “darmas” que se me habían presentado en la vida. A mis sesenta y pico de años, al fin pude
entender el por qué ciertas cosas me deprimían más que otras y también el por
qué, unos comportamientos me brindaban más satisfacción que otros.
Como bien dice un proverbio africano, al desconocer la historia,
iba a la deriva como hoja seca al viento.
Sabía que algo me faltaba, buscaba en la lectura y escritura llenar ese
vacío que sólo la verdadera civilización puede brindar. No ir por ahí aceptando dogmas y prácticas
sociales que poco atendían mi dilema existencial, sino también los dilemas de
aquellos a los que considero familia. Veamos:
Desde muy pequeño intentaba explicar aquellas cosas que me
pasaban. ¿Por qué mis amigos me veían
diferente? ¿Por qué era más susceptible a
mofa y resentimiento por otros? Esas
cosas que me pasaban, unas buenas, pero una gran cantidad de malas intentaba
explicarlas. Era común escuchar, “no te
ahogues en un vaso de agua” o “dale pichón, ya te acostumbraras”. Mientras muchos de mis amigos hacían a otros
lo que les habían hecho a ellos perpetuando así las prácticas negativas, yo no
podía. Claro, cuando uno es niño a veces
tiene que comportarse como sus amigos para no ser el “punto” de burla, pero me deprimía
hasta que aprendí a no imitar prácticas negativas y encontré el significado de
integridad.
En la práctica budista (que no es una religión sino un
estilo de vida basado en las enseñanzas de Siddharta Gautama, el Buda) esas
cosas que te pasan y les pasan a todos se llaman el Dukkha. Si pierdes el balance en una bicicleta, tu Dukkha
fue caerte. Si una paloma vuela sobre ti
y te deja caer su excremento, tu Dukkha fue cagarte. Si juegas dómino y ganas un juego, tu Dukkha fue
celebrar un triunfo pasajero, si le pedías el “sí” a una chica y ella aceptaba,
tu Dukkha fue entablar una relación amorosa.
Todas, las buenas y las malas son Dukkha. Son aquellas cosas que te pasan y como son parte
de tu vida, tienen principio y fin. Normalmente
todo, tanto lo malo como lo bueno, genera sufrimiento tarde o temprano.
Tan pronto se comienzan a repetir esas cosas que te pasan,
busqué sus causas. Aquellas cosas
buenas, quería repetirlas y desesperaba si no ocurría aún cuando hacía lo
mismo. No tenía quién me aconsejara
porque a esa edad, la pubertad, uno no acostumbra a contar sus momentos tristes
ni felices. Lo primero para no recibir
lástima y lo segundo para que no me robaran las ideas. Todo aumentaba el caos existencial. Fueran buenas o malas, las cosas que me
pasaban tenían raíces que no siempre eran fácil de identificar.
En la práctica budista se les conoce como Samudaya a
aquellas causas para el Dukkha. He visto
un sinnúmero de videos y leído ensayos sobre este Samudaya. No he visto dos fuentes que expliquen lo
mismo así que voy a resumir lo que entendí.
Los Samudaya no son otra cosa que las raíces para el sufrimiento o las
raíces del Dukkha. La mejor explicación
llegó en un video de un monje budista. Dividió
los Samudaya en cuatro. El primero era
la ignorancia. El desconocimiento crea
sufrimiento y a veces, crea satisfacción.
No saber que tienes una enfermedad te lleva a no atenderte
adecuadamente. Por otro lado, no saberlo
también crea despreocupación lo que te brinda un falso sentido de salud. La segunda raíz del Dukkha es los falsos
conceptos. Creer que sabes la solución
de algo, sin darte cuenta de que estás equivocado también genera sufrimiento. En mi juventud, me sentaba a orar antes de
tomar un examen. Como tenía buena
retención, aún sin estudiar sacaba buenas notas. Lo atribuía a mi oración. No faltó tiempo para que me tornara arrogante
y dejara de poner atención. Ni mi mejor
oración me libró de sacar una F en un examen.
El falso concepto era creer que la oración me ayudaba a sacar buenas
notas. Cuando comprendí que tenía mente
fotográfica, aproveché ese don y comencé a utilizarlo para salir mejor. La tercera raíz para el Dukkha es el
materialismo. Ese apego a las cosas
materiales llega a su pico cuando uno comienza a generar ingresos. Mientras que la ignorancia se quita estudiando
cuando niño y los falsos conceptos se quitan experimentando en la juventud, el
materialismo estará con nosotros toda la vida.
Ese materialismo en la vida adulta ocasiona mucho sufrimiento. Claro, también genera alegría momentánea,
pero toda satisfacción material muere con el tiempo. La última raíz del Dukkha es la lujuria. No me refiero a la lujuria carnal, sino a la
mental. Es cuando uno deja que el animal
que todos llevamos dentro busque y explote sus capacidades sexuales durante el
cortejo y reproducción de la especie. Esa
raíz debe ser solucionada antes de llegar a la vejez. Es el Samudaya más difícil de controlar y que
más sufrimiento causa. No sólo durante
las decepciones de juventud, sino ante la inminente pérdida de la lívido en las
últimas etapas de la vejez. He visto
viejos sufriendo porque ya no tienen compañera y viceversa. No sólo no tener compañero, sino el no poder
ejecutar el sexo como quisiera y como hacía de joven. Son estas las raíces del sufrimiento, de
las cosas que te pasan o, según menciona el budismo, del Dukkha.
Durante la mayor parte de mi vida adulta busqué una
estabilidad mental. Buscaba la forma de
no ser afectado por las cosas que me pasaban.
Quería demostrar estar en control y no quería demostrar debilidad antes
los percances de la vida. Tampoco quería
demostrar demasiado júbilo cuando cosas buenas me pasaban. Quería estar centrado. No sabía qué era lo que quería, no sabía que
en Asia ya habían dado nombre a ese sentimiento centrista.
En la práctica budista se le conoce a ese estado estable, a
ese control total de los sentimientos como Nirvana. Esta tercera noble verdad se le denomina Nirodha. Siendo la primera noble verdad la existencia del
Dukkha y la segunda noble verdad la Samudaya, el Nirodha resulta ser el total
control de las raíces del sufrimiento. Es
el total desapego a todo sentimiento. Es
entrar en un mundo casi etéreo dónde no sientes y punto. Es en esa situación cuando alcanzas la
iluminación del Buda. Cuando ni la
ignorancia, ni los falsos conceptos, ni el materialismo, ni la lujuria afectan
tu estado mental. Es en esa condición
cuando dejas de sufrir.
Para la cuarta noble verdad no tengo anécdotas porque lo
acabo de descubrir. Esa verdad se conoce
como el Magga. No, no tiene que ver nada
con Trump. Tiene que ver con los caminos
y prácticas que te llevan a alcanzar Nirvana.
Los discípulos del Buda dividieron estos caminos en ocho. Pero, son como los diez mandamientos. En ninguna biblia vas a encontrar los diez
mandamientos enumerados. Sólo encuentras
unos párrafos que han sido divididos en diez categorías. Igualmente pasa con el Camino Octuple del
budismo. Yo encontré que se pueden
dividir en tres igualmente importantes. Estos
tres grupos son la Sabiduría, la Ética y la Meditación. Esta última es la más útil. Utilizando la meditación logras explotar y
aumentar tu sabiduría y te dirige a llevar una vida por un camino ético en tus
conceptos morales.
Escribiendo la novela Huellas utilicé el budismo para concluir
con la trama. No sabía yo que a pesar de
que describo varias filosofías africanas, el cristianismo, el toltequismo, el
islam, el hinduismo y demás religiones, fue el budismo el que se convirtió en
mi estilo de vida.
Haciendo un análisis en retrospectiva, comprendí que esa
novela me sirvió para entender que siempre fui budista, aunque no lo sabía.